La tecnología está presente en diferentes ámbitos de nuestra vida, sin embargo, su diseño se enfoca principalmente en criterios técnicos. Actualmente se alude con mucha frecuencia a la ética en la Inteligencia Artificial. Es una magnífica oportunidad para empezar a acercar disciplinas que, además, suelen tener una representatividad muy desigual en cuanto a género.
Desarrollar tecnología con un lenguaje más inclusivo e integrador es imprescindible para resolver los grandes desafíos sociales, económicos y ambientales que nuestras sociedades requieren.