Cada vez más las investigaciones nos hablan de que existe mayor riqueza de diversidad dentro de un mismo grupo, que entre los grupos. De hecho, es por eso que validar o invalidar por las asunciones que acompañan a cualquiera de dichas categorías es un gran desatino, no solo por cuestiones éticas sino también por incurrir en el simplismo más flagrante. ¿Acaso pasamos por alto la complejidad de cada ser humano y de su contexto?