Cada vez surgen con más fuerza investigaciones que evidencian la estrecha relación entre las características del entorno laboral y las expresiones físicas y psicológicas con las que los trabajadores responden a dicho contexto. El mensaje es claro: “si queremos espacios de trabajo productivos debemos crear experiencias laborales flexibles y dinámicas que contemplen aspectos como el físico, el digital, el emocional, el intelectual, entre otros“.