La complejidad de los retos actuales en ingeniería exige nuevos métodos de análisis y optimización. La naturaleza ya ha aportado una solución, evolucionada y optimizada, a lo largo de millones de años a muchos de estos problemas. Por ello, son diversas las nuevas tecnologías que se están desarrollando mediante la transferencia de funciones de los sistemas biológicos.
Este enfoque está teniendo ya grandes repercusiones en la evolución de las tecnologías de la información y la computación, la robótica, la interconexión cerebro-máquina y la nanotecnología.