El estrés puntual no es malo para el cuerpo; el estar siempre estresado es tóxico.
¿Qué sucede cuando vivimos inmersos en una fuerte aceleración de los ritmos de vida y de trabajo acompañada además por una omnipresencia masiva de tecnología digital?
En 2007, el síndrome de Tecno-estrés ha sido reconocido como una enfermedad profesional. Esto supone que en todos los lugares de trabajo donde existe un uso frecuente de las tecnologías digitales, y más aún en los modelos híbridos actuales, el tecno-estrés debe ser tratado en la evaluación de riesgos laborales.